La Guerra de los 30 años

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La Guerra de los 30 años

Mensaje  Stil el Miér 04 Feb 2009, 19:06

Los antecedentes de la guerra de los Treinta Años son muy complejos, y resulta difícil resumirlos sin perder demasiado nivell de detalle. Tenemos, pero, dos grandes ejes temáticos, que es imprescindible citar: El religioso y el geopolítico.

En el plano religioso, siguen las tensiones entre católicos y las diversas confesiones protestantes, que ya habían marcado la tónica del siglo anterior, cuyo epicentro hay que buscarlo en los estados del Imperio Alemán. Desde la paz de Augsburgo (en la que se había establecido el principio del cuius regio, eius religio, según el qual el principe de un territorio tenia derecho a elegir la religión oficial del mismo) no habían tenido lugar conflictos remarcables, a pesar de que la creación en 1608 de la Unión Evangélica Protestante y en 1609 la Santa Liga Católica, dos ligas armadas y antagonistas, no presagiaba nada bueno.

En el plano geopolítico, el principal conflicto era el que mantenía en jaque a ambas ramas de Habsburgo, que debían lidiar con las interferencias y ataques de, principalmente, Francia y Inglaterra:



Situación previa a la guerra:

En 1617, parecía claro que el ya viejo Matías de Habsburgo, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y rey de Bohemia, iba a morir sin descendencia. Los miembros de la dinastía de los Habsburgo, a la que pertenecían también los reyes de España, se apresuraron a buscar un sucesor. El nuevo emperador, Fernando II, es un católico convencido que quería restaurar el poder del catolicismo en Europa, que había perdido gran parte de su monopolio religioso en tiempos de Carlos V

Esta elección provocó el recelo de la nobleza de Bohemia, en su mayoría calvinista, que vio peligrar sus privilegios políticos y religiosos, e iniciaron una serie de revueltas en contra del emperador, llegando al punto que cuando Fernando II envió a dos dignatarios católicos a Praga para preparar su llegada, los calvinistas de Praga los secuestraron y los arrojaron por una ventana de palacio; este hecho es conocido como la Segunda defenestración de Praga

Inicio del Conflicto

La guerra comienza entonces, dentro del propio Imperio en 1618. Bohemia no reconoce como rey a Fernando II, con lo que eligen a Federico V del Palatino (jefe de la Unión Evangélica Protestante, descendiente de las Casas de Orange y Borbón y, por tanto, enemigo de nacimiento de los Habsburgo). Fernando II pide ayuda a sus familiares españoles, encabezados por Felipe III, obteniendo ambos una rápida victoria cerca de Praga, en la llamada Batalla de la Montaña Blanca, en 1620. El Emperador ocupa Bohemia, Moravia y el Palatinado, expulsando a Federico V, quién se ganó el sobrenombre de "El Rey de Invierno", por lo breve e improductivo de su reinado.

En 1621, aún con el conflicto abierto, muere Felipe III y le sucede Felipe IV, que nombra como valido al Conde Duque de Olivares, que ve en esta guerra una oportunidad de aumentar la extensión del Imperio español, cuya estabilidad estaba amenazada por la dificilmente financiable guerra con Flandes.

No tarda en entrar la Dinamarca de Cristian IV en el conflicto, que aumenta de dimensiones con el financiamiento que recibe el bando anti-Habsburgo de parte de Flandes e Inglaterra. Fernando II se sirve de tropas mercenarias bohemias dirigidas por Wallenstein para derrotar a los protestantes e invadir Dinamarca, que responde firmando una alianza con Gustavo Adolfo II de Suecia, que ve la oportunidad (brillantemente aprovechada) de convertir su reino en una potencia a tener en cuenta. Ambos contendientes, contando con el financiamiento de Richelieu, consiguen detener a las tropas Imperiales, recuperando Dinamarca y el norte de Alemania.

Pero de nuevo Wallenstein primero y tropas españolas que acudían en ayuda del Imperio desde Milán después, lograron acabar con la amenaza sueca, que se retiró en 1635. Se firmó la paz de Praga, volviendo la situación al status quo previo al inicio de los conflictos, con lo que se suponía que la finalización del conflicto en el frente mas septentrional llevaría a una finalización natural de la guerra.

Inicio del Conflicto con Francia

La Paz de Praga, que establecía el fin del conflicto entre Católicos y protestantes del Imperio Alemán, no satisfacía a los franceses, ya que los Habsburgo seguían siendo muy poderosos; su respuesta desencadenó una nueva fase en la guerra en la que el país galo, aunque católico, entró en la guerra del bando protestante, esperando aprovecharse del desgaste economico y militar que años de guerra estaban causando a los Habsburgo españoles.



Durante las ofensivas españoles, España en represalia arrasa Champaña y Borgoña e incluso sitia París, sin conseguir forzar una victoria final, lo que acabaría llevando a la (más a nivel ideológico o incluso publicitario que táctico) decisiva batalla de Rocroi, considerada la primera gran derrota de los Tercios españoles. Poco después los Suecos vencían a los imperiales cerca de Praga. Los franceses ganaron a los españoles en la batalla de Lens, obligandoles a firmar la ahora ya definitiva Paz de Westfalia, en términos desaventajosos para los Habsburgo: Fernando III, nuevo emperador, debe reconocer a los calvinistas y luteranos, España pierde muchas de sus posesiones italianas y las Provincias Unidas se independizan.

La paz de Westfalia, pero, no acaba con los conflictos entre los reinos de España y Francia, por lo que ambos paises siguen en guerra durante algunos años; los escandalosos beneficios que consigue Francia del tratado (anexión de los territorios de Alsacia y Lorena, cerrando el llamado Camino Español que unía las posesiones españolas en Italia y en Flandes a través de Suiza y el Franco Condado) obligan a España a intentar forzar una continuación del conflicto
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